Pensar los 30.000
Emilio CrenzelPensar los 30.000
Ficha técnica
ISBN: 978-987-801-418-0
Páginas: 272
Medidas: 23.0 x 15.5 x 1.37
País: Argentina
Autor: Emilio Crenzel
Colección: pasados que insisten
Año de edición: 2025
Fecha de edición: 03/2025
Idioma: Español
Los setenta siguen siendo un terreno minado en la Argentina. Nada deja esto tan en evidencia como la discusión sobre las responsabilidades por el ciclo de violencia política y sobre el número de desaparecidos, un tema que vuelve una y otra vez y divide, de un lado, a quienes sostienen posiciones abiertamente negacionistas y, del otro, a quienes enarbolan el símbolo de los 30.000. ¿Cómo salir del laberinto por arriba, sin alimentar tabúes que suelen retornar de la peor manera, si no es a partir de un trabajo serio, sostenido en datos?
Con un interrogante central como guía qué sabía la sociedad sobre la represión clandestina en los años posteriores al golpe de Estado, y basándose en la revisión de archivos, testimonios y documentos, Emilio Crenzel reconstruye cómo los familiares de desaparecidos, los organismos de derechos humanos, los exiliados y las organizaciones armadas elaboraron, de manera paulatina, un saber sobre el sistema de desaparición. Y analiza las miradas, muchas veces en tensión entre sí, sobre los responsables, el paradero de las víctimas, las estrategias para contabilizarlas y su destino final. Así, muestra que incluso en el universo de los denunciantes había interpretaciones divergentes, en parte porque la magnitud del horror dificultaba asumir lo que estaba pasando.
Con un enfoque riguroso y a la vez con gran sensibilidad, este libro imprescindible apuesta a decirnos que pensar los 30.000 implica volver a contarlos en más de un sentido: para explicar de dónde sale la cifra pero, sobre todo, para afrontar con fundamentos certeros las preguntas más incómodas. Y para reconocer lo que todavía ignoramos sobre los propios desaparecidos, los sobrevivientes y los perpetradores.
Agotado
Productos relacionados
Contra el canon
Andrea Giuntaarte y pensamiento
La caída de París durante la Segunda Guerra Mundial marca un punto de quiebre en la historia cultural: el mundo del arte se convierte en un espacio sin centro. Con la Europa devastada, el impulso utópico, la imaginación de que era posible delinear un futuro para las formas, se traslada y comienza a producirse en escenarios diversos. Tras la posguerra, y especialmente desde los años sesenta, la transformación de los lenguajes propia de las vanguardias y neovanguardias se despliega desde distintas escenas en una trama de simultaneidades: en todas partes y al mismo tiempo. Poniendo el foco en el arte latinoamericano, Andrea Giunta utiliza una mirada comparada que logra romper el modelo evolutivo y demostrar que la innovación no se produce en un lugar y luego se replica en otro, como un mecanismo que irradia desde los centros hacia las periferias. El territorio en el que pone a prueba sus hipótesis es amplio: las vanguardias de posguerra en Buenos Aires, México y Brasil; el indigenismo y su reapropiación de tradiciones, de Xul Solar y Torres García a Punto poncho; la trama poscolonial en la obra de Mohamedi y la abstracción brasileña; Joan Miró y la solidaridad con Chile; los argumentos y la plataforma del feminismo de la segunda ola en la serie Ramona de Berni y la filmografía de Godard; los años sesenta y la explosión del happening, entre Guerra Fría, revolución y dictaduras. Contra el canon retoma las palabras con que las diversas poéticas situadas se nombraron a sí mismas para desarticular las lecturas históricas concebidas desde los centros. El desafío es generar las categorías analíticas para desprenderse de la lógica ordenada por las miradas hegemónicas, pero también de los intentos de revertir el esquema de valores acentuando la potencia de lo local. Se trata de contradecir el canon y sacudir las versiones tradicionales del arte latinoamericano. Se trata, en fin, de comprender las simultaneidades para decir adiós a la periferia.
Una modernidad periférica
Beatriz Sarlobiblioteca beatriz sarlo
En 1988 se publica por primera vez Una modernidad periférica. Por su carácter ambicioso y exhaustivo, pero sobre todo por su audacia y originalidad, es la obra en que Sarlo empieza a ser Sarlo. Producto de la insatisfacción y la perplejidad ante las limitaciones de la crítica académica, y de una búsqueda personal sostenida, el libro ofrece un panorama de las respuestas que las vertiginosas transformaciones culturales y urbanas de comienzos del siglo XX suscitaron en los intelectuales, artistas y escritores. Son los años de la vanguardia, nucleada en las revistas Martín Fierro y luego en Proa: allí están Borges, Güiraldes, Girondo, Xul Solar, Norah Lange, los cruzados de la renovación estética. Los que cultivan la ruptura y la desacralización de los valores literarios del modernismo, pero también el criollismo como una forma de nostalgia por lo que Buenos Aires está dejando de ser. Son los años del nuevo periodismo, de Crítica y El Mundo, cuando en la bohemia de las redacciones, entre cables internacionales y noticias policiales, empiezan a abrirse camino escritores recién llegados al campo intelectual: Roberto Arlt, Raúl González Tuñón, Alfonsina Storni. Atenta a materiales muy diversos narraciones, poemas y ensayos, pero también entrevistas, manifiestos, notas periodísticas y avisos publicitarios, Sarlo consigue nombrar el movimiento de la época: Buenos Aires como una cultura de mezcla, en la que conviven en tensión hijos de familias patricias e hijos de la inmigración, quienes leen literaturas extranjeras en lengua original y quienes solo pueden leer traducciones, quienes poseen los saberes prestigiosos y quienes acceden a los saberes populares y técnicos de la divulgación. En esa mezcla de aceleración y angustia, impronta europeísta y pregunta por la argentinidad, Sarlo señala distinciones y matices inesperados. Como dice Judith Podlubne en el prólogo esclarecedor a esta nueva edición, Una modernidad periférica marca un antes y un después en el abordaje de la cultura argentina. Pero además, considerando el trabajo crítico posterior de Beatriz Sarlo, en este libro ya despuntan su Borges, su Arlt, su Victoria Ocampo, su Tuñón. Se trata de un clásico en toda la línea, vigente por sus interpretaciones, por su imaginación y por su potencia ensayística.
Manifiesto por un arte revolucionario independiente
Andre Bretonbiblioteca del pensamiento socialista
Presentación de Michael Löwy e introducción de Horacio Tarcus En abril de 1938, André Breton, el iniciador de la aventura surrealista, llegó a México para dar una serie de conferencias. Tenía la esperanza de ver allí a León Trotski, el revolucionario de Octubre y fundador del Ejército Rojo. Por mediación de Diego Rivera se produjo ese encuentro sorprendente y desigual: Breton admiraba la fortaleza y la gesta de Trotski, mientras que este desconfiaba de las experiencias poéticas de los surrealistas. Sin embargo, el artista y el combatiente se embarcaron en un proyecto que los ocupó durante tres meses: la redacción del manifiesto Por un arte revolucionario independiente, un documento comunista libertario, antifascista y alérgico al estalinismo. Escrito a cuatro manos en francés y ruso, y firmado por Breton y Rivera (porque Trotski consideró conveniente ceder la autoría a un artista), el manifiesto exige para la creación en todos los órdenes un marco anarquista de libertad individual. Se trata de romper con el espíritu policíaco de una época asediada por totalitarismos y de habilitar la experimentación personal sin aceptar directivas ni ataduras externas. Curiosamente, en un pasaje en que se afirma que en arte, todo está permitido, Breton sugería agregar salvo lo que vaya contra la revolución proletaria, y Trotski se demostró menos dogmático que el líder del surrealismo: suprimió la frase creyendo que podía habilitar abusos. El manifiesto es, así, una proclama por la libertad ilimitada del arte respecto del Estado y los aparatos políticos. Al cuidado de Horacio Tarcus, la presente edición suma, al texto del manifiesto, una entrevista y un discurso en los que Breton rememora vívidamente el proyecto. Un prólogo de Michael Löwy traza una semblanza de ese encuentro único y se detiene en la actualidad de la proclama. En la introducción, Tarcus recupera el contexto inmediato del diálogo entre los autores sus picnics con Rivera y Frida Kahlo, los motivos de discusión, el bloqueo de Breton y la insistencia de Trotski para que generara un primer borrador, así como los avatares de la circulación del texto tanto en Europa como en América Latina y los Estados Unidos. Un clásico para pensar las relaciones entre arte y política, el manifiesto sigue sorprendiendo por su impronta libertaria, por sus cruces con el psicoanálisis y por la discusión, aún abierta, sobre qué arte es posible bajo las condiciones del capitalismo.
Las palabras andantes
Eduardo Galeanobiblioteca eduardo galeano
Una mesa remendada, unas viejas letritas móviles de plomo o madera, una prensa que quizá Gutenberg usó: el taller de José Francisco Borges en el pueblo de Bezerros, en los adentros del nordeste del Brasil. Yo he venido a su taller para invitarlo a que trabajemos juntos. Le explico mi proyecto: imágenes de él, sus artes de grabado, y palabras mías. Él calla. Y yo hablo y hablo, explicando. Y él, nada. Y así sigue siendo, hasta que de pronto me doy cuenta: mis palabras no tienen música. Estoy soplando en flauta quebrada. Lo no nacido no se explica, no se entiende: se siente, se palpa cuando se mueve. Y entonces dejo de explicar, y le cuento. Le cuento las historias de espantos y de encantos que yo quiero escribir, voces que he recogido en los caminos y sueños míos de andar despierto, realidades deliradas, delirios realizados, palabras andantes que encontré o fui por ellas encontrado. Le cuento los cuentos, y este libro nace. (Eduardo Galeano)

Otros libros de Pasados que insisten





Valoraciones
No hay valoraciones aún.