“El problema de la Argentina son sus instituciones”, se escucha con frecuencia. Pero ¿es así? ¿Son las instituciones las que forjan los procesos sociales y políticos o, por el contrario, son estos procesos los que crean su institucionalidad? En definitiva, ¿dónde encontramos los problemas (y soluciones) para mejorar las políticas públicas en la Argentina? ¿En las instituciones o en otro lado? Este libro apunta a comprender la lógica de la institucionalidad gubernamental y del accionar de los actores políticos en el país. Para ello centra su atención en la presidencia y el Estado, en los otros poderes gubernamentales -el Legislativo, el Judicial-, así como en el federalismo argentino, con el objeto de desmenuzar sus características actuales y su funcionamiento, sus conflictos, fortalezas y contradicciones. Pero además pone el foco en la estructura y el comportamiento de los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil, bajo el supuesto de que resultan ineludibles en el momento de explicar aspectos centrales de la dinámica política e institucional. A partir de un análisis sobre los alcances de la interacción entre las diversas esferas del gobierno, el Estado y los actores, este trabajo persigue fortalecer el entendimiento de la dinámica política de nuestra sociedad, ofreciendo propuestas y perspectivas diversas, plurales, atentas a la complejidad del escenario institucional y político.
Agotado
Productos relacionados
Las palabras andantes
Eduardo Galeanobiblioteca eduardo galeano
Una mesa remendada, unas viejas letritas móviles de plomo o madera, una prensa que quizá Gutenberg usó: el taller de José Francisco Borges en el pueblo de Bezerros, en los adentros del nordeste del Brasil. Yo he venido a su taller para invitarlo a que trabajemos juntos. Le explico mi proyecto: imágenes de él, sus artes de grabado, y palabras mías. Él calla. Y yo hablo y hablo, explicando. Y él, nada. Y así sigue siendo, hasta que de pronto me doy cuenta: mis palabras no tienen música. Estoy soplando en flauta quebrada. Lo no nacido no se explica, no se entiende: se siente, se palpa cuando se mueve. Y entonces dejo de explicar, y le cuento. Le cuento las historias de espantos y de encantos que yo quiero escribir, voces que he recogido en los caminos y sueños míos de andar despierto, realidades deliradas, delirios realizados, palabras andantes que encontré o fui por ellas encontrado. Le cuento los cuentos, y este libro nace. (Eduardo Galeano)
Los terratenientes de la pampa argentina
Roy Horahistoria y cultura
Los terratenientes de la pampa fueron la más opulenta de todas las clases propietarias de América Latina en la era agroexportadora que comenzó tras la independencia y se extendió hasta mediados del siglo XX. Descripta en su momento como una elite poderosa y distinguida, y más tarde como una oligarquía culpable de todos los males del país, la burguesía terrateniente argentina ha sido objeto de elogios y condenas. Tomando distancia de las corrientes de interpretación dominadas por el juicio moral, siempre polémicas y simplistas, este libro es el primer estudio que se propone comprender, de manera sistemática, la trayectoria histórica de este grupo. Roy Hora concentra su atención en la historia social y política de la burguesía rural, pero también se refiere a las dimensiones económicas y culturales. Analiza su emergencia como el sector dominante de la clase capitalista y su contribución al desarrollo productivo en el sector agrario; la naturaleza de su poder y sus vínculos con la elite gobernante; sus relaciones con los empresarios industriales y con las clases medias y populares; sus conflictos con los agricultores y los ganaderos pequeños y medianos a partir de la década de 1910; y su declive luego de la crisis del 30, cuando el patrón de desarrollo dominado por el ímpetu exportador comenzó a ceder frente al ascenso del sector manufacturero y las promesas del proteccionismo industrial. Edición definitiva de una obra de referencia, con un prefacio esclarecedor sobre los desafíos del presente, este libro contribuye a ensanchar los horizontes para un debate necesario sobre las razones del auge y declinación no sólo de los grandes terratenientes sino también de la Argentina agroexportadora.
Contra el canon
Andrea Giuntaarte y pensamiento
La caída de París durante la Segunda Guerra Mundial marca un punto de quiebre en la historia cultural: el mundo del arte se convierte en un espacio sin centro. Con la Europa devastada, el impulso utópico, la imaginación de que era posible delinear un futuro para las formas, se traslada y comienza a producirse en escenarios diversos. Tras la posguerra, y especialmente desde los años sesenta, la transformación de los lenguajes propia de las vanguardias y neovanguardias se despliega desde distintas escenas en una trama de simultaneidades: en todas partes y al mismo tiempo. Poniendo el foco en el arte latinoamericano, Andrea Giunta utiliza una mirada comparada que logra romper el modelo evolutivo y demostrar que la innovación no se produce en un lugar y luego se replica en otro, como un mecanismo que irradia desde los centros hacia las periferias. El territorio en el que pone a prueba sus hipótesis es amplio: las vanguardias de posguerra en Buenos Aires, México y Brasil; el indigenismo y su reapropiación de tradiciones, de Xul Solar y Torres García a Punto poncho; la trama poscolonial en la obra de Mohamedi y la abstracción brasileña; Joan Miró y la solidaridad con Chile; los argumentos y la plataforma del feminismo de la segunda ola en la serie Ramona de Berni y la filmografía de Godard; los años sesenta y la explosión del happening, entre Guerra Fría, revolución y dictaduras. Contra el canon retoma las palabras con que las diversas poéticas situadas se nombraron a sí mismas para desarticular las lecturas históricas concebidas desde los centros. El desafío es generar las categorías analíticas para desprenderse de la lógica ordenada por las miradas hegemónicas, pero también de los intentos de revertir el esquema de valores acentuando la potencia de lo local. Se trata de contradecir el canon y sacudir las versiones tradicionales del arte latinoamericano. Se trata, en fin, de comprender las simultaneidades para decir adiós a la periferia.
Manifiesto por un arte revolucionario independiente
Andre Bretonbiblioteca del pensamiento socialista
Presentación de Michael Löwy e introducción de Horacio Tarcus En abril de 1938, André Breton, el iniciador de la aventura surrealista, llegó a México para dar una serie de conferencias. Tenía la esperanza de ver allí a León Trotski, el revolucionario de Octubre y fundador del Ejército Rojo. Por mediación de Diego Rivera se produjo ese encuentro sorprendente y desigual: Breton admiraba la fortaleza y la gesta de Trotski, mientras que este desconfiaba de las experiencias poéticas de los surrealistas. Sin embargo, el artista y el combatiente se embarcaron en un proyecto que los ocupó durante tres meses: la redacción del manifiesto Por un arte revolucionario independiente, un documento comunista libertario, antifascista y alérgico al estalinismo. Escrito a cuatro manos en francés y ruso, y firmado por Breton y Rivera (porque Trotski consideró conveniente ceder la autoría a un artista), el manifiesto exige para la creación en todos los órdenes un marco anarquista de libertad individual. Se trata de romper con el espíritu policíaco de una época asediada por totalitarismos y de habilitar la experimentación personal sin aceptar directivas ni ataduras externas. Curiosamente, en un pasaje en que se afirma que en arte, todo está permitido, Breton sugería agregar salvo lo que vaya contra la revolución proletaria, y Trotski se demostró menos dogmático que el líder del surrealismo: suprimió la frase creyendo que podía habilitar abusos. El manifiesto es, así, una proclama por la libertad ilimitada del arte respecto del Estado y los aparatos políticos. Al cuidado de Horacio Tarcus, la presente edición suma, al texto del manifiesto, una entrevista y un discurso en los que Breton rememora vívidamente el proyecto. Un prólogo de Michael Löwy traza una semblanza de ese encuentro único y se detiene en la actualidad de la proclama. En la introducción, Tarcus recupera el contexto inmediato del diálogo entre los autores sus picnics con Rivera y Frida Kahlo, los motivos de discusión, el bloqueo de Breton y la insistencia de Trotski para que generara un primer borrador, así como los avatares de la circulación del texto tanto en Europa como en América Latina y los Estados Unidos. Un clásico para pensar las relaciones entre arte y política, el manifiesto sigue sorprendiendo por su impronta libertaria, por sus cruces con el psicoanálisis y por la discusión, aún abierta, sobre qué arte es posible bajo las condiciones del capitalismo.

