Intelectuales
Carlos AltamiranoFicha técnica
ISBN: 978-987-629-334-1
Páginas: 160
Medidas: 21.0 x 14.0 x 1.1
País: Argentina
Autor: Carlos Altamirano
Colección: mínima
Tema: cultura, política
Año de edición: 2013
Fecha de edición: 08/2013
Idioma: Español
¿De dónde proviene la autoridad que se les reconoce a los intelectuales, y qué clase de autoridad es? ¿Qué significa desempeñar ese papel en el espacio social? Lejos de estipular un deber ser que indique cuál es la función que les corresponde, Carlos Altamirano propone un análisis comprensivo de la figura de los intelectuales en el contexto mudable de la historia. Con afán de ser claro y evitar posturas exaltadas, sigue un recorrido que va desde el mito de origen de los hombres de ideas -la intervención del escritor francés Émile Zola en lo que se conoce como el affaire Dreyfus-, hasta las últimas décadas, cuando la irrupción de los medios masivos y la presunción del fin de la historia llevaron a pensar que eran una especie en extinción. En el medio, las ideas de Marx, Gramsci, Said, Mannhein, Bourdieu, Bauman, entre otros, son analizadas atendiendo a sus concepciones sobre el vínculo de los intelectuales con las clases dominadas o su pertenencia a las clases dominantes, su mayor o menor capacidad para impugnar el poder político, la importancia de su compromiso o su prescindibilidad. En esta nueva edición de un trabajo ya clásico, el autor demuestra que el papel público de los hombres y las mujeres de pluma sigue interesando, y que no puede ser pensado por fuera del contexto social y las tradiciones culturales. También que, aun cuando el curso de la historia se haya revelado incierto y enigmático, el intelectual público tiene algo para decir en un ambiente democrático: ya entrado el siglo XXI, su palabra no posee valor profético, pero puede animar la discusión de su comunidad si se rehúsa por igual al consenso complaciente y a las simplificaciones, sean las del mesianismo político o las del discurso mediático.
Hay stock
Productos relacionados
Una modernidad periférica
Beatriz Sarlobiblioteca beatriz sarlo
En 1988 se publica por primera vez Una modernidad periférica. Por su carácter ambicioso y exhaustivo, pero sobre todo por su audacia y originalidad, es la obra en que Sarlo empieza a ser Sarlo. Producto de la insatisfacción y la perplejidad ante las limitaciones de la crítica académica, y de una búsqueda personal sostenida, el libro ofrece un panorama de las respuestas que las vertiginosas transformaciones culturales y urbanas de comienzos del siglo XX suscitaron en los intelectuales, artistas y escritores. Son los años de la vanguardia, nucleada en las revistas Martín Fierro y luego en Proa: allí están Borges, Güiraldes, Girondo, Xul Solar, Norah Lange, los cruzados de la renovación estética. Los que cultivan la ruptura y la desacralización de los valores literarios del modernismo, pero también el criollismo como una forma de nostalgia por lo que Buenos Aires está dejando de ser. Son los años del nuevo periodismo, de Crítica y El Mundo, cuando en la bohemia de las redacciones, entre cables internacionales y noticias policiales, empiezan a abrirse camino escritores recién llegados al campo intelectual: Roberto Arlt, Raúl González Tuñón, Alfonsina Storni. Atenta a materiales muy diversos narraciones, poemas y ensayos, pero también entrevistas, manifiestos, notas periodísticas y avisos publicitarios, Sarlo consigue nombrar el movimiento de la época: Buenos Aires como una cultura de mezcla, en la que conviven en tensión hijos de familias patricias e hijos de la inmigración, quienes leen literaturas extranjeras en lengua original y quienes solo pueden leer traducciones, quienes poseen los saberes prestigiosos y quienes acceden a los saberes populares y técnicos de la divulgación. En esa mezcla de aceleración y angustia, impronta europeísta y pregunta por la argentinidad, Sarlo señala distinciones y matices inesperados. Como dice Judith Podlubne en el prólogo esclarecedor a esta nueva edición, Una modernidad periférica marca un antes y un después en el abordaje de la cultura argentina. Pero además, considerando el trabajo crítico posterior de Beatriz Sarlo, en este libro ya despuntan su Borges, su Arlt, su Victoria Ocampo, su Tuñón. Se trata de un clásico en toda la línea, vigente por sus interpretaciones, por su imaginación y por su potencia ensayística.
Manifiesto por un arte revolucionario independiente
Andre Bretonbiblioteca del pensamiento socialista
Presentación de Michael Löwy e introducción de Horacio Tarcus En abril de 1938, André Breton, el iniciador de la aventura surrealista, llegó a México para dar una serie de conferencias. Tenía la esperanza de ver allí a León Trotski, el revolucionario de Octubre y fundador del Ejército Rojo. Por mediación de Diego Rivera se produjo ese encuentro sorprendente y desigual: Breton admiraba la fortaleza y la gesta de Trotski, mientras que este desconfiaba de las experiencias poéticas de los surrealistas. Sin embargo, el artista y el combatiente se embarcaron en un proyecto que los ocupó durante tres meses: la redacción del manifiesto Por un arte revolucionario independiente, un documento comunista libertario, antifascista y alérgico al estalinismo. Escrito a cuatro manos en francés y ruso, y firmado por Breton y Rivera (porque Trotski consideró conveniente ceder la autoría a un artista), el manifiesto exige para la creación en todos los órdenes un marco anarquista de libertad individual. Se trata de romper con el espíritu policíaco de una época asediada por totalitarismos y de habilitar la experimentación personal sin aceptar directivas ni ataduras externas. Curiosamente, en un pasaje en que se afirma que en arte, todo está permitido, Breton sugería agregar salvo lo que vaya contra la revolución proletaria, y Trotski se demostró menos dogmático que el líder del surrealismo: suprimió la frase creyendo que podía habilitar abusos. El manifiesto es, así, una proclama por la libertad ilimitada del arte respecto del Estado y los aparatos políticos. Al cuidado de Horacio Tarcus, la presente edición suma, al texto del manifiesto, una entrevista y un discurso en los que Breton rememora vívidamente el proyecto. Un prólogo de Michael Löwy traza una semblanza de ese encuentro único y se detiene en la actualidad de la proclama. En la introducción, Tarcus recupera el contexto inmediato del diálogo entre los autores sus picnics con Rivera y Frida Kahlo, los motivos de discusión, el bloqueo de Breton y la insistencia de Trotski para que generara un primer borrador, así como los avatares de la circulación del texto tanto en Europa como en América Latina y los Estados Unidos. Un clásico para pensar las relaciones entre arte y política, el manifiesto sigue sorprendiendo por su impronta libertaria, por sus cruces con el psicoanálisis y por la discusión, aún abierta, sobre qué arte es posible bajo las condiciones del capitalismo.
El sueño chino
Osvaldo Rosalessingular
En el ajedrez, el objetivo es el derrumbe del rey. En el juego chino de wei, en cambio, se busca el cerco estratégico que evita el conflicto directo. No es exagerado aplicar ese paralelismo a los modos en que los Estados Unidos y China, respectivamente, se posicionan en el conflicto de hegemonías que hoy los tiene como protagonistas, de cuya resolución dependerá en buena medida el mundo que habitaremos en el siglo XXI. A pesar de la centralidad de esta disputa, Occidente permanece tercamente aferrado a estereotipos e ideas equivocadas cuando trata de interpretar las ambiciones políticas chinas. En este libro, Osvaldo Rosales experto en relaciones internacionales, investigador y conocedor de primera mano de los entretelones de la cultura política china invita al lector a mirar a ese país sin prejuicios pero sin concesiones, y así entender que el sueño chino que orienta sus decisiones políticas y económicas desde hace al menos siete décadas representa un objetivo natural, un acto de justicia: es la reconquista del lugar central que el país tuvo en la civilización y economía mundiales hasta el siglo XV. A partir de una mirada histórica larga, que explora la conformación de ese imaginario de grandeza global a través de los siglos, el autor despeja algunos de los prejuicios más extendidos sobre ese país. Describe, por ejemplo, que para los dirigentes chinos mantener la estabilidad social y política, y la unidad del partido y de la nación, son objetivos irrenunciables a los que se subordina cualquier política económica. Muestra también que, lejos de ser una institución monolítica y estable, el Partido Comunista Chino ha sido y continúa siendo escenario de desacuerdos y debates intensos sobre el futuro del país. Y que los notables avances en tecnologías, patentes e innovación hacen poco riguroso seguir pensando a China como un fabricante en serie de productos de bajo costo y escasa calidad. Este libro escrito por un latinoamericano, lo que agrega particular interés y cercanía para los lectores devuelve la imagen de una China real, pragmática y compleja, que está diseñando también el futuro de nuestra región.
Del sistema solar al adn
Gabriel Gelloneducación que aprende
Los docentes de ciencias enseñan en el aula explicaciones sobre el origen del universo, el fin de los dinosaurios, la estructura de los materiales o el movimiento de los continentes. Esos relatos son el producto pasado en limpio del largo trabajo de muchas personas que reunieron datos, registraron fenómenos, hicieron experimentos y discutieron ideas. A estas historias fundamentales, verdaderas obras de imaginación y rigor, los científicos las llaman teorías y son las que nos permiten mirar con nuestra mente todo aquello que nuestros ojos no alcanzan a vislumbrar. Pero si queremos enseñar cómo funciona la ciencia, tal vez necesitemos algo más que mostrar la foto final, el resultado exitoso de este complejo proceso creativo. Por eso, este nuevo libro de Gabriel Gellon docente, científico y narrador experimentado se ocupa de cómo los científicos imaginan, elaboran, discuten y modifican las teorías científicas y propone una forma novedosa de llevarlo al aula. Dirigido sobre todo a profesores de escuela secundaria, en cada capítulo ofrece un relato y una serie de herramientas prácticas para trabajar con los estudiantes. Desde el sistema solar hasta el Big Bang, pasando por el ancestro común y los átomos, el autor presenta viñetas que narran el desarrollo de una idea a partir de ejemplos concretos, poniendo el acento en diferentes características de las teorías y en el modo en que se construyen y validan. Como el propio Gabriel nos dice, el libro puede ser visto como una especie de manual de ejercicios de epistemología para principiantes sobre teorías científicas. O como una colección de relatos sobre el origen de algunas de las ideas más poderosas de la humanidad.

Otros libros de Mínima




