Los desaparecidos de la Iglesia
María Soledad CatoggioFicha técnica
ISBN: 978-987-629-625-0
Páginas: 288
Medidas: 21.0 x 14.0 x 1.65
País: Argentina
Autor: María Soledad Catoggio
Colección: historia y cultura
Tema: historia, política
Año de edición: 2016
Fecha de edición: 03/2016
Idioma: Español
A partir de una investigación sobre el clero que fue víctima del terrorismo de estado, Soledad Catoggio arroja una mirada nueva y reveladora sobre el catolicismo argentino. Sin quedar encerrada en la imagen doble de una iglesia cómplice y otra mártir, la autora reconstruye una trama compleja de vínculos entre esta institución y el gobierno militar, pero también de tensiones y de nuevas identidades en el interior de la corporación religiosa. Los protagonistas de este libro son el conjunto de sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas e incluso obispos sospechosos de subversión clerical y víctimas de la represión estatal entre 1974 y 1983. ¿Quiénes fueron? ¿Qué tenían en común? ¿Cuáles fueron los espacios de intercambio y sociabilidad contestataria en los que se formaron en los años sesenta, al calor de la Revolución Cubana y la renovación conciliar? ¿Cómo se gestó esa vocación altruista que permite comprender la disposición a perder la vida y el estatuto de mártires de quienes encontraron ese final? ¿Qué modalidades adoptaron el disciplinamiento y las sanciones internas? ¿Cómo procesó la iglesia las desapariciones? En un relato coral, riguroso y apasionante, en el que las claves interpretativas echan luz sobre los casos individuales la masacre de los palotinos, las muertes de Mugica, Angelelli o las monjas francesas desaparecidas, este libro contribuye a entender la importancia de las significaciones religiosas (el altruismo, la figura del mártir) en las memorias del terrorismo de estado y el discurso de los derechos humanos.
Hay stock
Productos relacionados
La rosca política
Mariana Genesociología y política
Una modernidad periférica
Beatriz Sarlobiblioteca beatriz sarlo
En 1988 se publica por primera vez Una modernidad periférica. Por su carácter ambicioso y exhaustivo, pero sobre todo por su audacia y originalidad, es la obra en que Sarlo empieza a ser Sarlo. Producto de la insatisfacción y la perplejidad ante las limitaciones de la crítica académica, y de una búsqueda personal sostenida, el libro ofrece un panorama de las respuestas que las vertiginosas transformaciones culturales y urbanas de comienzos del siglo XX suscitaron en los intelectuales, artistas y escritores. Son los años de la vanguardia, nucleada en las revistas Martín Fierro y luego en Proa: allí están Borges, Güiraldes, Girondo, Xul Solar, Norah Lange, los cruzados de la renovación estética. Los que cultivan la ruptura y la desacralización de los valores literarios del modernismo, pero también el criollismo como una forma de nostalgia por lo que Buenos Aires está dejando de ser. Son los años del nuevo periodismo, de Crítica y El Mundo, cuando en la bohemia de las redacciones, entre cables internacionales y noticias policiales, empiezan a abrirse camino escritores recién llegados al campo intelectual: Roberto Arlt, Raúl González Tuñón, Alfonsina Storni. Atenta a materiales muy diversos narraciones, poemas y ensayos, pero también entrevistas, manifiestos, notas periodísticas y avisos publicitarios, Sarlo consigue nombrar el movimiento de la época: Buenos Aires como una cultura de mezcla, en la que conviven en tensión hijos de familias patricias e hijos de la inmigración, quienes leen literaturas extranjeras en lengua original y quienes solo pueden leer traducciones, quienes poseen los saberes prestigiosos y quienes acceden a los saberes populares y técnicos de la divulgación. En esa mezcla de aceleración y angustia, impronta europeísta y pregunta por la argentinidad, Sarlo señala distinciones y matices inesperados. Como dice Judith Podlubne en el prólogo esclarecedor a esta nueva edición, Una modernidad periférica marca un antes y un después en el abordaje de la cultura argentina. Pero además, considerando el trabajo crítico posterior de Beatriz Sarlo, en este libro ya despuntan su Borges, su Arlt, su Victoria Ocampo, su Tuñón. Se trata de un clásico en toda la línea, vigente por sus interpretaciones, por su imaginación y por su potencia ensayística.
Las palabras andantes
Eduardo Galeanobiblioteca eduardo galeano
Una mesa remendada, unas viejas letritas móviles de plomo o madera, una prensa que quizá Gutenberg usó: el taller de José Francisco Borges en el pueblo de Bezerros, en los adentros del nordeste del Brasil. Yo he venido a su taller para invitarlo a que trabajemos juntos. Le explico mi proyecto: imágenes de él, sus artes de grabado, y palabras mías. Él calla. Y yo hablo y hablo, explicando. Y él, nada. Y así sigue siendo, hasta que de pronto me doy cuenta: mis palabras no tienen música. Estoy soplando en flauta quebrada. Lo no nacido no se explica, no se entiende: se siente, se palpa cuando se mueve. Y entonces dejo de explicar, y le cuento. Le cuento las historias de espantos y de encantos que yo quiero escribir, voces que he recogido en los caminos y sueños míos de andar despierto, realidades deliradas, delirios realizados, palabras andantes que encontré o fui por ellas encontrado. Le cuento los cuentos, y este libro nace. (Eduardo Galeano)
Aprender a leer
Stanislas Dehaeneciencia que ladra...serie mayor
Entre los 5 y los 7 años de edad, casi todos los niños aprenden a leer. Aunque a los adultos esto nos parezca un hecho natural, se trata de una verdadera proeza que causa una revolución en el cerebro. Stanislas Dehaene, protagonista de los descubrimientos neurocientíficos más importantes, explica las claves de la ciencia de la lectura y su puesta en práctica en la escuela, para orientar a los padres y los maestros, que acompañan a los niños en su hazaña. Este libro describe el funcionamiento del cerebro que lee, y explica que aprender a leer consiste en tomar conciencia de las estructuras de la lengua oral y conectarlas eficazmente con el código visual de las letras. Atentos a la aplicación de sus conocimientos en la escuela y en el ámbito familiar, Dehaene y su equipo no se limitan a un único método óptimo: ofrecen una serie de principios educativos que facilitan el descubrimiento de la lectura. Así, los juegos con los sonidos de las palabras, tanto como la atención debidamente concentrada, permiten acelerar la automatización del desciframiento, y liberar recursos en la mente para dedicar a la comprensión de los textos. El avance gradual, la diversidad de ejemplos y la adaptación al nivel de los niños contribuyen a mejorar la enseñanza, garantizando la diversión en el aula. La clara y ágil explicación no pierde de vista las posibles dificultades, como la adquisición de la lectura en medios desfavorecidos y también la dislexia. Con la convicción de que una política educativa rigurosa y estimulante para los maestros puede traer sus frutos, se presentan aquí experiencias exitosas que aplicaron estas ideas y también una orientación pedagógica basada en las dificultades propias de nuestra lengua. Aprender a leer confirma con creces que es deseable y posible atravesar el puente que lleva de los laboratorios a las aulas.

Otros libros de Historia y cultura



