Los años setenta de la gente común
Sebastián CarassaiFicha técnica
ISBN: 978-987-801-049-6
Páginas: 320
Medidas: 23.0 x 15.5 x 1.5
País: Argentina
Autor: Sebastián Carassai
Colección: hacer historia
Año de edición: 2021
Fecha de edición: 02/2021
Idioma: Español
Los años setenta en la Argentina estuvieron signados por la violencia política y la represión como nunca antes en nuestra historia. ¿Pero qué ocurría en el día a día de una sociedad convulsionada por esa escalada sangrienta? Este libro indaga, desde una perspectiva original, cómo vivió esa época la gente “común”, los sectores medios que no se involucraron en política ni formaban parte de grupos de poder. Con un notable trabajo de rescate y análisis de testimonios, material gráfico y audiovisual de consumo masivo y estudios de opinión desatendidos hasta hoy, Sebastián Carassai abre nuevas vías para pensar el pasado reciente situando en el centro de la escena al “argentino medio”, una enorme mayoría soslayada en las investigaciones sobre los “años de plomo”. Su atenta lectura de la publicidad, la telenovela y el humorismo le permite reconstruir cómo se instaló un sentido común acerca de la violencia, que culminó en su naturalización. En la aceptación de los asesinatos cotidianos se engendraba la aceptación de la última dictadura militar, que prometía restaurar los valores de moderación y racionalidad. Carassai estudia la cultura política de las clases medias entre 1969 y 1982, su relación con el peronismo y su percepción de la gradual radicalización de diferentes formas de violencia: la social, la propia de las guerrillas, la estatal y la que operaba en el campo simbólico. Así, echa luz sobre las vivencias cotidianas, complejas y a veces contradictorias, de una mayoría silenciosa y silenciada, en un contexto de creciente movilización y represión.
Hay stock
Productos relacionados
Manifiesto por un arte revolucionario independiente
Andre Bretonbiblioteca del pensamiento socialista
Presentación de Michael Löwy e introducción de Horacio Tarcus En abril de 1938, André Breton, el iniciador de la aventura surrealista, llegó a México para dar una serie de conferencias. Tenía la esperanza de ver allí a León Trotski, el revolucionario de Octubre y fundador del Ejército Rojo. Por mediación de Diego Rivera se produjo ese encuentro sorprendente y desigual: Breton admiraba la fortaleza y la gesta de Trotski, mientras que este desconfiaba de las experiencias poéticas de los surrealistas. Sin embargo, el artista y el combatiente se embarcaron en un proyecto que los ocupó durante tres meses: la redacción del manifiesto Por un arte revolucionario independiente, un documento comunista libertario, antifascista y alérgico al estalinismo. Escrito a cuatro manos en francés y ruso, y firmado por Breton y Rivera (porque Trotski consideró conveniente ceder la autoría a un artista), el manifiesto exige para la creación en todos los órdenes un marco anarquista de libertad individual. Se trata de romper con el espíritu policíaco de una época asediada por totalitarismos y de habilitar la experimentación personal sin aceptar directivas ni ataduras externas. Curiosamente, en un pasaje en que se afirma que en arte, todo está permitido, Breton sugería agregar salvo lo que vaya contra la revolución proletaria, y Trotski se demostró menos dogmático que el líder del surrealismo: suprimió la frase creyendo que podía habilitar abusos. El manifiesto es, así, una proclama por la libertad ilimitada del arte respecto del Estado y los aparatos políticos. Al cuidado de Horacio Tarcus, la presente edición suma, al texto del manifiesto, una entrevista y un discurso en los que Breton rememora vívidamente el proyecto. Un prólogo de Michael Löwy traza una semblanza de ese encuentro único y se detiene en la actualidad de la proclama. En la introducción, Tarcus recupera el contexto inmediato del diálogo entre los autores sus picnics con Rivera y Frida Kahlo, los motivos de discusión, el bloqueo de Breton y la insistencia de Trotski para que generara un primer borrador, así como los avatares de la circulación del texto tanto en Europa como en América Latina y los Estados Unidos. Un clásico para pensar las relaciones entre arte y política, el manifiesto sigue sorprendiendo por su impronta libertaria, por sus cruces con el psicoanálisis y por la discusión, aún abierta, sobre qué arte es posible bajo las condiciones del capitalismo.
Los Rolling Stones y la ciencia
Rudemar Ernesto Blanco Pereyraciencia que ladra...serie clásica
Sus majestades... ¿científicas? Rebeldía, sexo, drogas y una vida de excesos acompañan a los Rolling Stones casi desde aquella maravillosa casualidad que juntó a Mick y Keith en una estación de tren. ¿Cómo hicieron aquellos muchachitos para sobrevivir y convertirse en la banda de rock más grande y longeva del mundo? ¿Será cierto lo del pacto con el diablo? Si hasta hay quienes ven a Richards como a una rareza de laboratorio... Por eso, nuestro autor de Los Beatles y la ciencia, Ernesto Blanco, decidió poner manos a la obra (o mejor, a la investigación) y meterse de lleno en la ciencia del rock and roll. Porque allí donde a primera vista sólo hay riffs, acordes y distorsiones, aplicando las dosis justas de física, matemática y biología, él encuentra los colores, las ondas, la evolución, las siete (o más) vidas de Richards explicadas desde el más puro raciocinio. La distorsión del sonido de la guitarra en "Satisfaction" analizada matemáticamente, todo lo que la estadística tiene para decir sobre la existencia del club de los 27 (del que Brian Jones forma parte), el aporte de los labios de Mick Jagger a la paleontología (y a la música, claro), una mirada evolutiva al hecho de que "no siempre puedes conseguir lo que quieres" y hasta un recorrido por el espacio a 2000 años luz de casa, comandados por Mick, Keith y nuestro físico -músico- superhéroe están en las páginas de este libro. ¡Porque no es sólo rock and roll... y nos gusta!
La Plaza de Mayo
Silvia SigalEsta esperada obra de Silvia Sigal analiza la construcción de los múltiples sentidos históricos de la Plaza de Mayo como espacio público. En su recorrido, la plaza se revela a la vez como espacio de poder y como punto de encuentro de la comunidad. El recorrido propuesto por las costumbres públicas y políticas encuentra en la plaza, a la vez el centro de publicidad del poder en la ciudad y el espacio de expresión al que llegan los diferentes grupos sociales para reclamar o cuestionar la autoridad. La obra incluye en su exploración los episodios que vinculan a jefes de gobierno y multitudes en la Plaza, cuya frecuencia creció en la medida en que la argentina devino en una sociedad de masas. Rastrea además los efectos de la multiplicación y resignificación de los actos que en ella ocurren por los medios de comunicación. La autora muestra cómo el espacio conceptual que la plaza organiza, en tanto símbolo material y geográfico, articula los conceptos de cabildo, mercado, patria, protestas, balcones, dictadura, madres y democracia.
Contra el canon
Andrea Giuntaarte y pensamiento
La caída de París durante la Segunda Guerra Mundial marca un punto de quiebre en la historia cultural: el mundo del arte se convierte en un espacio sin centro. Con la Europa devastada, el impulso utópico, la imaginación de que era posible delinear un futuro para las formas, se traslada y comienza a producirse en escenarios diversos. Tras la posguerra, y especialmente desde los años sesenta, la transformación de los lenguajes propia de las vanguardias y neovanguardias se despliega desde distintas escenas en una trama de simultaneidades: en todas partes y al mismo tiempo. Poniendo el foco en el arte latinoamericano, Andrea Giunta utiliza una mirada comparada que logra romper el modelo evolutivo y demostrar que la innovación no se produce en un lugar y luego se replica en otro, como un mecanismo que irradia desde los centros hacia las periferias. El territorio en el que pone a prueba sus hipótesis es amplio: las vanguardias de posguerra en Buenos Aires, México y Brasil; el indigenismo y su reapropiación de tradiciones, de Xul Solar y Torres García a Punto poncho; la trama poscolonial en la obra de Mohamedi y la abstracción brasileña; Joan Miró y la solidaridad con Chile; los argumentos y la plataforma del feminismo de la segunda ola en la serie Ramona de Berni y la filmografía de Godard; los años sesenta y la explosión del happening, entre Guerra Fría, revolución y dictaduras. Contra el canon retoma las palabras con que las diversas poéticas situadas se nombraron a sí mismas para desarticular las lecturas históricas concebidas desde los centros. El desafío es generar las categorías analíticas para desprenderse de la lógica ordenada por las miradas hegemónicas, pero también de los intentos de revertir el esquema de valores acentuando la potencia de lo local. Se trata de contradecir el canon y sacudir las versiones tradicionales del arte latinoamericano. Se trata, en fin, de comprender las simultaneidades para decir adiós a la periferia.

Otros libros de Hacer historia




