La justicia peronista
Juan Manuel PalacioFicha técnica
ISBN: 978-987-629-838-4
Páginas: 288
Medidas: 23.0 x 15.5 x 1.5
País: Argentina
Autor: Juan Manuel Palacio
Colección: hacer historia
Tema: historia, política
Año de edición: 2018
Fecha de edición: 07/2018
Idioma: Español
A la hora de pensar los populismos clásicos latinoamericanos, y al primer peronismo entre ellos, las ciencias sociales suelen suscribir el “paradigma de la aberración”: se trataría de regímenes autoritarios y clientelistas, que tendieron a despreciar las instituciones, la división de poderes y las leyes. Desde esta perspectiva, la frase misma “justicia peronista” constituiría una suerte de oxímoron. Este libro se propone desarmar esa presunción y ofrecer una mirada original del primer peronismo, atendiendo a dos aspectos casi inexplorados: su dimensión legal, en la que Perón aparece como un “gran legislador”, y su despliegue en el ámbito rural. Así, analizando el edificio legal que fue construyéndose desde 1943 el Estatuto del Peón, las delegaciones regionales de la Secretaría de Trabajo y Previsión, la conformación de la justicia del trabajo, la ley de arrendamientos y la creación de las cámaras paritarias de conciliación y arbitraje y rescatando los registros de los juicios laborales que permiten oír el testimonio de trabajadores, campesinos y chacareros, Juan Manuel Palacio revela hasta qué punto las políticas judiciales del primer peronismo fueron una pieza clave en la implementación de su programa social, y un desafío al orden liberal anterior en un terreno que este consideraba propio. Y hasta qué punto también estas iniciativas estaban a tono con la renovación jurídica que, en la región y en el mundo, dio vida a los derechos sociales. Contribución decisiva a los estudios del peronismo y del Estado, esta obra tiene además una cualidad provocadora. Con un estilo limpio e incisivo, respetuoso de las fuentes y claro en el planteo de hipótesis y líneas interpretativas, Palacio no busca restituirle al peronismo ninguna pureza republicana, sino echar luz sobre una serie de derechos que este incorporó al corpus legislativo del país y que, para los sectores subalternos, determinaron tanto el acceso a la justicia como el modo en que se apropiarían a partir de entonces de esa “lluvia de leyes” que se descargó sobre ellos.
Agotado
Productos relacionados
La Plaza de Mayo
Silvia SigalEsta esperada obra de Silvia Sigal analiza la construcción de los múltiples sentidos históricos de la Plaza de Mayo como espacio público. En su recorrido, la plaza se revela a la vez como espacio de poder y como punto de encuentro de la comunidad. El recorrido propuesto por las costumbres públicas y políticas encuentra en la plaza, a la vez el centro de publicidad del poder en la ciudad y el espacio de expresión al que llegan los diferentes grupos sociales para reclamar o cuestionar la autoridad. La obra incluye en su exploración los episodios que vinculan a jefes de gobierno y multitudes en la Plaza, cuya frecuencia creció en la medida en que la argentina devino en una sociedad de masas. Rastrea además los efectos de la multiplicación y resignificación de los actos que en ella ocurren por los medios de comunicación. La autora muestra cómo el espacio conceptual que la plaza organiza, en tanto símbolo material y geográfico, articula los conceptos de cabildo, mercado, patria, protestas, balcones, dictadura, madres y democracia.
Del sistema solar al adn
Gabriel Gelloneducación que aprende
Los docentes de ciencias enseñan en el aula explicaciones sobre el origen del universo, el fin de los dinosaurios, la estructura de los materiales o el movimiento de los continentes. Esos relatos son el producto pasado en limpio del largo trabajo de muchas personas que reunieron datos, registraron fenómenos, hicieron experimentos y discutieron ideas. A estas historias fundamentales, verdaderas obras de imaginación y rigor, los científicos las llaman teorías y son las que nos permiten mirar con nuestra mente todo aquello que nuestros ojos no alcanzan a vislumbrar. Pero si queremos enseñar cómo funciona la ciencia, tal vez necesitemos algo más que mostrar la foto final, el resultado exitoso de este complejo proceso creativo. Por eso, este nuevo libro de Gabriel Gellon docente, científico y narrador experimentado se ocupa de cómo los científicos imaginan, elaboran, discuten y modifican las teorías científicas y propone una forma novedosa de llevarlo al aula. Dirigido sobre todo a profesores de escuela secundaria, en cada capítulo ofrece un relato y una serie de herramientas prácticas para trabajar con los estudiantes. Desde el sistema solar hasta el Big Bang, pasando por el ancestro común y los átomos, el autor presenta viñetas que narran el desarrollo de una idea a partir de ejemplos concretos, poniendo el acento en diferentes características de las teorías y en el modo en que se construyen y validan. Como el propio Gabriel nos dice, el libro puede ser visto como una especie de manual de ejercicios de epistemología para principiantes sobre teorías científicas. O como una colección de relatos sobre el origen de algunas de las ideas más poderosas de la humanidad.
Manifiesto por un arte revolucionario independiente
Andre Bretonbiblioteca del pensamiento socialista
Presentación de Michael Löwy e introducción de Horacio Tarcus En abril de 1938, André Breton, el iniciador de la aventura surrealista, llegó a México para dar una serie de conferencias. Tenía la esperanza de ver allí a León Trotski, el revolucionario de Octubre y fundador del Ejército Rojo. Por mediación de Diego Rivera se produjo ese encuentro sorprendente y desigual: Breton admiraba la fortaleza y la gesta de Trotski, mientras que este desconfiaba de las experiencias poéticas de los surrealistas. Sin embargo, el artista y el combatiente se embarcaron en un proyecto que los ocupó durante tres meses: la redacción del manifiesto Por un arte revolucionario independiente, un documento comunista libertario, antifascista y alérgico al estalinismo. Escrito a cuatro manos en francés y ruso, y firmado por Breton y Rivera (porque Trotski consideró conveniente ceder la autoría a un artista), el manifiesto exige para la creación en todos los órdenes un marco anarquista de libertad individual. Se trata de romper con el espíritu policíaco de una época asediada por totalitarismos y de habilitar la experimentación personal sin aceptar directivas ni ataduras externas. Curiosamente, en un pasaje en que se afirma que en arte, todo está permitido, Breton sugería agregar salvo lo que vaya contra la revolución proletaria, y Trotski se demostró menos dogmático que el líder del surrealismo: suprimió la frase creyendo que podía habilitar abusos. El manifiesto es, así, una proclama por la libertad ilimitada del arte respecto del Estado y los aparatos políticos. Al cuidado de Horacio Tarcus, la presente edición suma, al texto del manifiesto, una entrevista y un discurso en los que Breton rememora vívidamente el proyecto. Un prólogo de Michael Löwy traza una semblanza de ese encuentro único y se detiene en la actualidad de la proclama. En la introducción, Tarcus recupera el contexto inmediato del diálogo entre los autores sus picnics con Rivera y Frida Kahlo, los motivos de discusión, el bloqueo de Breton y la insistencia de Trotski para que generara un primer borrador, así como los avatares de la circulación del texto tanto en Europa como en América Latina y los Estados Unidos. Un clásico para pensar las relaciones entre arte y política, el manifiesto sigue sorprendiendo por su impronta libertaria, por sus cruces con el psicoanálisis y por la discusión, aún abierta, sobre qué arte es posible bajo las condiciones del capitalismo.
Curso de sociología 1
Pierre Bourdieubiblioteca clásica
Este libro comprende la primera parte del curso de sociología general que Pierre Bourdieu dictó en el Collège de France: una serie de clases en las que expone qué es para él la sociología, cuál es su objeto y qué significa ser un sociólogo. Hay que volver, dice Bourdieu, a los conceptos fundamentales, no meramente para hacer divulgación sino para transmitir en qué consiste el trabajo del investigador y hasta qué punto se empobrece o se automatiza si se lo da por sentado. Para eso, hay que desafiar el sentido común que nos dice que el sociólogo estudia las estructuras y los procesos susceptibles de un análisis estadístico independiente de los individuos, o bien que sólo se ocupa de los sujetos concretos y las interacciones observables entre ellos. Lejos de esas simplificaciones, la sociología no es una foto o una película de la realidad. Al contrario, busca describir las cosas invisibles, las relaciones que no se dejan fotografiar, las estructuras ocultas, incorporadas al punto de presentarse como naturales. En un estilo coloquial y amable, valiéndose de referencias empíricas y de comentarios irónicos, y siempre atento a su auditorio, Bourdieu revisa la noción de la sociología como ciencia de las instituciones y tomando los casos de la Iglesia y el Estado, el sistema escolar y el mundo del arte analiza las operaciones de nominación y clasificación, los ritos que legitiman lugares y posiciones para determinados agentes sociales (excluyendo a otros). Y se concentra luego en la articulación entre habitus y campo, en las luchas simbólicas, en el conocimiento teórico y el práctico, en las relaciones entre las distintas especies de campo y de capital. De Durkheim a Marx y Weber, de Flaubert a Sartre, de Lévi-Strauss a Hegel, Husserl, Heidegger y Leibniz, Bourdieu piensa el oficio del sociólogo en diálogo con los padres fundadores de la filosofía, la antropología y la historia contemporáneas. Más que un compendio de conceptos cerrados, estas lecciones transmiten un modo de pensar original, el taller en que se forjan el compromiso y la apuesta de un investigador. Constituyen así un manual de lujo y una gran introducción a la sala de máquinas de la sociología.

Otros libros de Hacer historia




